El panorama general del consumo en la región se deteriora significativamente. El ICC-MDP se ubica en 47.7 puntos sobre cien posibles que representa una caída del 24.6% comparado con el registro de un año atrás.
Los consumidores se muestran expectantes por la situación económica del país que continúa siendo una preocupación pero no la principal.
El panorama de las finanzas se ha deteriorado en el tercer trimestre del año. Los efectos de la desaceleración económica han llegado a los bolsillos de los consumidores. La mayoría expresa su preocupación por la pérdida de poder adquisitivo con respecto al último año.
La predisposición a las compras sufre una importante caída que refleja un claro cambio de humor en los consumidores. La disminución en la intención de compra de electrodomésticos es la principal causa, aunque la predisposición a adquirir autos o inmuebles también se reduce.
La percepción de los consumidores sobre el sistema financiero también se deteriora, dado que la mayoría lo utiliza para financiar el consumo. Los encuestados limitan crédito y hacen uso de ahorros para afrontar los gastos diarios.
Finalmente, el 86% de los encuestados manifiesta estar en contra de las medidas que restringen la compra de moneda extranjera. En tanto que el 67% de los consultados dice haber intentado y no ha podido adquirir divisas.